A PESAR DE QUE LAS CIFRAS HAN BAJADO, LA CIUDAD SIGUE AMENAZADA POR EL FANTASMA DE LOS ATRACOS A VIVIENDAS EN DIFERENTES MODALIDADES

Dejar la puerta abierta, dar información a desconocidos, dejar entrar personas a su casa de dudosa identificación o simplemente contestar  "la llamada millonaria", pueden convertirse en la oportunidad perfecta para que personas sin escrúpulos le desocupen su vivienda.

Según el Mayor Henry Bello Cubides, jefe del Grupo Contra Atracos de Bogotá una de las modalidades más efectivas es  "la llamada millonaria"; en ésta los criminales, después de investigar la vivienda, líneas telefónicas y personas que habitan en ella, proceden a llamar a la empleada de la casa con el fin de amedrentarla fingiendo una situación de extremo peligro y urgencia de sus patronos.

Víctima de esta modalidad fue Sonia Sánchez, empleada doméstica por días de algunas casas en el norte de la ciudad: "me llamaron para decir que don Jairo y Doña Marleyi (propietarios de la vivienda), estaban presos en la Fiscalía por problemas con unos cheques, que tenía que alistar los dólares y las joyas, porque tenían que reunir un dinero; que él me llamaba más tarde para decirme a dónde los tenía que llevar", comenta Sánchez  notándose los nervios al recordar los sucedido.

Aunque según la Policía Metropolitana de Bogotá, el índice de robos a  viviendas en la ciudad a disminuido de forma considerable  durante el último trimestre del año  en comparación con el mismo periodo del 2008, (Ver recuadro) estos casos se siguen presentando y cada vez con las estrategias más inesperadas por la comunidad capitalina.

"Los descuidos también juegan un papel importante al momento de la seguridad de la vivienda", concluye Bello Cubides, no está de más cerrar bien las puerta y dejar encargadas con algún familiar nuestras casas, en especial para las épocas de vacaciones en donde los delincuentes están pendientes de cualquier descuido por parte de la ciudadanía.  Consejo que no acató Eliécer León Prada, que como la mayoría de lo bogotanos sale de la ciudad los fines de semana. "Tal vez la puerta no tenía doble cerrojo y cuando llegué el domingo estaba todo desocupado",  afirma León al contemplar el desorden que le dejaron en su apartamento los delincuentes.

Otra de las  circunstancias más utilizadas son las del la suplantación de identidad, "personas que ingresan a estas residencias fingiendo ser empleados de empresas de servicios públicos como ETB, Condensa, Gas Natural, se disfrazan con estos uniformes y presentan identificaciones falsas", afirma el Mayor.

Ya sea para salir de vacaciones o para ir a la tienda de la esquina, lo mejor es que preveamos cualquier situación de peligro,  o evento de descuido para no tener dolores de cabeza con posibles robos  o atracos a viviendas, recuerde que siempre es "mejor prevenir que lamentar".

Miguel Jara