¿QUIEN ES USTED?, es tal vez la pregunta más sencilla que se le puede hacer a una persona, pero a su vez, es una de las más complejas de responder. Para poder hacerlo necesitamos nadar en los recuerdos, esculcar en nuestras vidas, traer al presente experiencias y anécdotas, es inevitable recordar sueños por cumplir y tal vez metas que nunca llegaran. De la respuesta, depende la impresión que elabore el mundo de uno mismo, de su respuesta, se delimita el camino de una conversación, de su respuesta, definimos quiénes somos y para donde vamos.
Cinco minutos, un par de correos, una pequeña conversación y una llamada, esas fueron las herramientas que tuve para conocer a la protagonista de esta historia. Si, sé que no es mucho, pero es bastante, cuando piensas que muchas veces toda una vida no es suficiente ni siquiera para poder hablar de nosotros mismos. Es por eso que en los próximos cinco minutos les contare quien es: Sandra Ximena Neira.
1974, Diciembre 14, seis de la tarde, se adelanto el regalo de navidad para la señora Marta de Neira, y ahora en sus manos reposan 50 centímetros de amor y la nueva luz de sus ojos, ¨nació rellenita¨ recuerda con sonrisa de madre la señora de Neira, esa sonrisa cómplice que solo tienen las mamas cuando de hablar de sus hijos se trata, esa misma que dicen que para ellas no hay hijo feo o con defectos. Pero es así, Sandra Ximena como le pondrían a esa criatura, iluminaria cono una belleza infantil y delicada el nuevo hogar de los Neira.
Al tener la oportunidad de entrevistar a Ximena como prefiere que la llamen, es inevitable entrar en su mundo, en sentir esa paz y ternura que la rodean, ese carisma con el que nació y ha definido su vida. Ximena no fue precisamente la mejor estudiante de su colegio, entre su prontuario de chascos de la infancia, se anotan la pérdida de dos años escolares, perdida que en el común de las situaciones vendría acompañada de un castigo, o de una reprimenda, pero que en el caso de Ximena, ella misma resalta que conto con todo el apoyo de su familia y que a pesar de su edad siempre la indujeron al análisis del error y la compresión de sus actos.
La transición de niña a joven pasó sin mayores sobresaltos, pero fue en el colegio en donde la aparente calma de la infancia, poco a poco se fue difuminando, la adolescencia para Ximena estuvo llena de admiradores, unos más amigables que otros, pero como dice ella al mismo tiempo que esboza una sonrisa "a mí siempre me gustaron los malos"; al preguntarle el porqué de tantos novios, ella sigue riendo y dice que su tono amigable y el saludar a todos por igual le acarreaba muchos pretendientes, opinión contraria tiene su mamá, que simplemente afirma con ese tono de madre orgullosa, que su hija siempre era las más bonita.
Sin más preámbulos sigo indagando en la vida de Ximena, historia que aunque es muy sencilla está llena de esa gracia característica de ella, de una sonrisa y del brillo de sus ojos claros. Ximena termino sus estudios de bachiller sin mayores contratiempos, continuando con sus múltiples novios y pequeñas travesuras normales de la edad, pero además ella empezó a convertirse en amiga entrañable de su mama, así es, Sandra Ximena y doña Martha no tiene una simple relación madre hija, a ellas las cobija un manto de complicidad, de confidencia y alcahuetería.
La vida de las personas no puede ser siempre de color rosa, donde así fuera, esto no sería más que un mal cuento de hadas, en ocasiones también es necesario despertar en el lector y en uno mismo, un poco de ese morbo inofensivo que nos producen los problemas ajenos, teniendo en cuenta esto pasaremos a una parte más compleja de la vida de Ximena.
Terminando su adolescencia y dándole paso a una edad más adulta, la vida de Sandra Ximena toma un giro inesperado, su mundo perfecto, su vida perfecta, esa bella historia de la que hacía parte junto con su familia, y que según me cuenta ella "todo el mundo admiraba" de un momento a otro de desquebraja, se rompe como una frágil porcelana, su familia está ahora separada, su papá toma otro rumbo, se aleja de ellas, dejándolas indefensas y en cierta forma abandonadas.
Pero esa misma fragilidad fue la que se encargo de llenar de valentía a nuestro personaje, ese esa misma debilidad de adolecente fue la que lleno de ímpetu su vida y decidió afrontar la situación con total coraje, apoyando desde un principio a los dos, pero criticando algunos comportamientos de sus padre, "irresponsabilidades" como las llama ella, a su vez que se esfuerza por contener las lagrimas y mantener un adecuado tono de voz, cuando recuerda que duro mucho tiempo sin dirigirle la palabra. "me dolió como hija", dice Ximena, cuando ya definitivamente no pudo contener mas las lagrimas.
Después de salir de esa burbuja de cristal y de madurar a los golpes, Sandra Ximena se convirtió en una persona muy madura y tranquila, muy segura de lo que quiere y satisfecha con lo que tiene, esas cualidades no se las tuve que preguntar a nadie, esas virtudes resaltan a simple vista, se mantiene en el ambiente, las expresa con cada palabra. Para tranquilidad de ella y de toda su familia, sus padres, como caso atípico, se reconciliaron y hoy en día conforman nuevamente esa familia en la que creció Ximena, "ya maduraron y están juntos" dice Ximena al mismo tiempo que dibuja una sonrisa.
Pero las sorpresas y los sobresaltos no terminan acá, a Ximena la vida le tenía preparada una experiencia mucho más grande, casi que magnifica. "Estaba trabajando en Corferias cuando empecé a sentirme mal" comenta riendo y adivinando a dónde va la pregunta, cuando le digo que me hable de una fuerte gastritis que la aquejaba en ese entonces ya no puede contener la risa, y ese mismo rostro que hace pocos minutos era solo tristeza, ahora se llena de luz, ilumina su mirada y me dice, "se llama Juan David", así es, ese fuerte dolor que la aquejaba no era nada más ni nada menos que los vestigios de una nueva vida, de un ser que le cambio el mundo, de esa personita que hoy tiene casi ocho años y es el hombre que la acompaña.
Lo que Ximena no sabía, es que otras fuentes me comentaron el otro lado de la historia, la parte complicada de todo esto, para su mamá, fue simplemente desconcertante, porque ella se imaginaba que su nieto iba a nacer bajo el sagrado vinculo del matrimonio "a la antigua", pero no fue así, debido a su supuesta gastritis, Ximena se realiza una serie de exámenes, entre ellos y a escondidas de su madre, la prueba de embarazo, pero como lo que más se esconde es lo que mas rápido sale a la luz pública, es la misma mamá la que reclama los resultados, ¡cuando o! sorpresa, su niñita, estaba embarazada, para doña Martha lo difícil no fue saber la noticia, lo que realmente la impacto era ver la cara de felicidad que tenia Ximena, "ella estaba que no podía de la dicha y yo que no podía de la preocupación" ríe la mamá de Ximena a la vez que me cuenta que solo pensaba en lo que se le venía encima.
Ahora, después de superar la notica, y ya con Juan David casi un preadolescente, Ximena es una excelente madre, disciplinada y exigente con su hijo, pero consciente de que es un niño lleno de sueños y caprichos. Sandra Ximena se independizo del techo familiar, pero no del todo, vive en el mismo edificio de su mamá, unos pisos más abajo, ahora ya no es ella la que le ayuda en la casa a su mamá, si no doña Martha la que sagradamente todos los días, le colabora con el aseo de su apartamento y con la crianza de su nieto, definitivamente su mamá, si sabía lo que se le venía encima.
Quiere terminar sus estudios de comunicación social y periodismo, comprar una casa con jardín y un carro grande en donde pueda sacar a pasear a toda su familia, Sandra Ximena sueña con esto y con estar siempre con su hijo y disfrutar de la compañía de su madre. Mientras la vida es testigo de sus logros y muy posiblemente de sus fracasos, yo me despido de Sandra Ximena Neira, no sin antes resaltar, la espiritualidad de este personaje, no sin antes describir la paz que inspira al hablar, no sin antes decir muchas gracias por permitirle a un desconocido saber QUIEN ES USTED.

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